El silencio según los pitagóricos

Los pitagóricos (VI siglo a. C.) creían que en el centro del Universo se situaba un fuego invisible rodeado por los diez astros conocidos: la Tierra, la Luna, el Sol (distinto del fuego central), Mercurio, Venus, Júpiter, Marte, Saturno, el “telón de fondo” (la bóveda celeste, que no se movía) y el Antichton, la antiTierra. Al parecer la antiTierra fue la añadidura perfecta que permitía alcanzar el número 10 de astros, lo cual auguraba propiedades mágicas.

Filolao, principal autor de este modelo, consideraba que la Tierra era esférica y que no estaba en el centro del Universo, casi nada! Además el globo terráqueo solamente habría estado habitado en uno de sus lados, precisamente el que no daba al fuego central y a la antiTierra, de allí que no pudiéramos verlos:

Para los pitagóricos, comunidad de filósofxs, matemáticxs, astrónomxs, músicxs y místicxs, los números son el origen de todo, el principio de todas las cosas, empezando por la semilla primordial, la fuente o el Uno, que llamaban “mónada”, aquí representada:

Monad.svg

De la mónada se evoluciona a la díada, de ella a los números, de los números a los puntos, luego a las líneas, las entidades de dos dimensiones, las entidades de tres dimensiones, los cuerpos y, finalmente, a los cuatro elementos, tierra, agua, fuego y aire, a partir de los cuales se construye el resto de nuestro mundo.

Harmonia tou kosmou (armonía del cosmos)

En una teoría conocida como la Armonía de las Esferas los pitagóricos proponían que la distancia entre los planetas, así como sus velocidades de rotación estaban relacionadas con las proporciones de la escala musical diatónica. La palabra armonía se entiende aquí por las buenas proporciones entre las partes y el todo, en un sentido matemático pero también «esotérico», según el misticismo pitagórico. La palabra música (mousikê), en cambio, hace referencia a «el arte de la Musas» y a «Apolo», es decir, a “la cultura del espíritu artístico o científico”. El término «esferas» designa la zona de influencia de un planeta.

Terra e Antiterra nel pitagorismo.jpg

Silencio

Pitágoras propuso que los planetas emiten su propio zumbido único basado en su revolución orbital, como consecuencia de la armoniosa rotación de las esferas. Los zumbidos juntos crean una música que para los humanos es inaudible porque nos acompaña desde que nacemos y es lo que conocemos bajo el nombre de silencio.

Fuentes: Wikipedia y “Sólo sé que no sé nada” de Manuel Güell y Josep Muñoz

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